LO QUE BAILA CONDEDUQUE
Quisimos saber qué intereses y criterios con respecto a la danza mueven al mexicano Jorge Volpi, nuevo director del Centro de Cultura Contemporánea Condeduque, de Madrid, y esto es lo que nos ha contado…
Texto_OMAR KHAN Fotos_ANNA VAN AERSCH / LAURENT PHILIPPE
Madrid, 28 de marzo de 2026
“Soy de la máxima de que cuando algo funciona no hay que cambiarlo, así que desde que he llegado al Centro de Cultura Contemporánea Condeduque mi propósito es el mismo que ya había implementado Natalia Álvarez-Simó [directora anterior]: ser el espacio de lo contemporáneo en la ciudad”. Así es la declaración de principios de Jorge Volpi, gestor cultural, novelista y ensayista mexicano que viene de gestionar instituciones relevantes de su país como el Festival Cervantino o la compañía da danza de la UNAM. Desde esta temporada -la 2025/26-, ejerce la dirección artística de este centro ubicado el corazón de Madrid, en el que cierta danza de riesgo ha encontrado una casa, aún cuando es un espacio no solamente dedicado a las artes escénicas sino también a la plástica, la literatura, la ciencia, el pensamiento y todo lo que abraza esa amplitud artística que conocemos como lo contemporáneo.
Ubicado en un emblemático edificio con aspecto de fortificación, que data del siglo XVIII, Condeduque mantiene todos los días una actividad frenética. Esta temporada, la primera diseñada por Volpi, tiene como hilo conductor el lema Salvar la tierra del espanto. “En épocas inciertas como esta, acaso la cultura sea justo aquello que pueda salvarnos del horror y despejar caminos hacia la esperanza”, apuntaba Volpi en la presentación de su temporada.
Desde luego, la danza escénica ocupa un lugar relevante en el escenario de la casa, pero no allí solamente. Justamente, hasta el día 12 de abril, podrá visitarse la exposición/instalación Aún Deep Song, (LOLA LASURT) en la que la artista Lola Lasurt propone una revisión de esta coreografía de Martha Graham inspirada en el horror de la Guerra Civil Española, al tiempo que el inminente Cubit Festival, dedicado a la relación actual entre arte y ciencia, que inaugura en mayo próximo, incluye una revisión de la conexión entre danza y nuevas tecnologías, contando con dos funciones (días 23 y 24) de la propuesta Famulus 4.0, de la compañía catalana Iron Skulls, para cuatro bailarines y un perro robot. “Entre las áreas nuevas que he creado se incluye esta de arte y ciencia y también la de arte, pantalla y cultura expandida, que exploraba el audiovisual y acaba de concluir, incluyendo en ambas la danza por supuesto”.

Danza en Condeduque
La nueva creación del colectivo Mucha Muchacha (MUCHA MUCHACHA / CONDEDUQUE) o la visita de la insólita propuesta Inhale Delirium Exhale (MIET WARLOP / CONDEDUQUE) en el que la creadora belga Miet Warlop desparrama sobre el escenario cuatro mil metros de seda, son algunas de las propuestas de danza ya estrenadas en Condeduque, a las que habría que sumar la visita de la compañía belga Rosas, con la reposición de su título emblemático Rosas Danst Rosas (15 y 16 de abril, en la foto superior) o #Thisbeauty, de la creadora argentina Lisi Estarás (8 y 9 de mayo).
“Estoy muy atento a los lenguajes contemporáneos en la danza y a sus figuras emblemáticas”, nos comenta Volpi. “Por eso me ha interesado traer esta temporada la reposición de Rosas Danst Rosas, el trabajo de Miet Warlop o una propuesta como RI-TE, la de Israel Galván y Marlene Monteiro (en la foto) que acabamos de presentar. Pero también de los jóvenes creadores españoles, algo que ya Natalia había dejado consolidado, apoyando a gente como Poliana Lima o Mucha Muchacha, artistas que seguirán teniendo aquí su casa. He querido incluso reforzar esta visión con un ciclo de Dramaturgia en Danza, en el que participarán Mari Paula, Lisi Estarás, Laura Ramírez y Andrea Peña. Son creadoras procedentes y con fuertes lazos con Sudamérica porque a su vez, quiero reforzar una vertiente de diálogo entre España y América Latina”.
No es fácil este último propósito, pero necesario en la visión que tiene Volpi de Condeduque. Aunque hay vínculos culturales obvios y evidentes entre Latinoamérica y España, la dificultad de dar visibilidad a aquella danza en Madrid no es solamente la distancia geográfica, que también, sino la ausencia de una línea en el heterogéneo movimiento de danza latinoamericano.
“Es un reto”, admite. “No hay un mainstream de danza latinoamericana, no hay un star system, y esto lo hace muy difícil. En Latinoamérica no hay una línea, cada país hace sus aportaciones sin conexión con los otros. México, que desde luego es el que mejor conozco, se mueve en muchas líneas y muchos registros, y no está del todo claro cómo es ni que caracteriza a la danza contemporánea mexicana”. No obstante, asegura que el intento se está haciendo y promete que será más notorio aún en la nueva temporada que está diseñando ahora mismo.




