FETÉN: FUERZA COLECTIVA
Da.Te Danza y Marea Danza triunfan en la 35 edición de FETEN, la feria asturiana de artes escénicas para público familiar, que clausuró ayer destacando lo comunal y la fuerza colectiva. Su directora artística, Idoia Ruiz de Lara, nos lo ha contado...
Texto_JUDIT GALLART
Madrid, 2 de marzo de 2026
Hay algo profundamente revelador en la forma en que una ciudad como Gijón se entrega, año tras año, al rito de las artes escénicas para la infancia y la juventud. Al cierre de esta 35ª edición de FETEN, la Feria Internacional de Artes Escénicas para niños, niñas y familias; la sensación que queda en el cuerpo no es de agotamiento, sino de una extraña plenitud. Hemos habitado una feria donde, tras el bullicio de los 800 profesionales acreditados y los 500 artistas que han inundado las calles y salas, ha emergido una verdad rotunda: el sector ha decidido apostar por la autenticidad frente al artificio. Y es que la programación no es un ente abstracto, sino el reflejo de una pulsión creativa.
“La programación al final es el resultado de cómo se está moviendo lo que los creadores están poniendo sobre la mesa con sus proyectos y lo que encontramos es una gran diversidad de lenguajes”, observa Idoia Ruiz de Lara, directora artística de esta feria con gran poder de convocatoria que clausuró ayer su trigésimo quinta edición.
Aunque el teatro de objetos y el documental han tenido un peso específico, el corazón de esta edición ha latido con fuerza a través de las artes del movimiento. En un mercado que a menudo empuja hacia lo mínimo y lo transportable por puro instinto de supervivencia económica, FETEN ha sido este año el escenario de una resistencia valiente. Ruiz de Lara destaca una tendencia clara hacia la recuperación de lo grupal y colectivo, así como de su potencial sostenedor. “Ahora mismo la danza y el circo están volviendo a apostar por formatos grandes y de elencos amplios, que es un riesgo y una valentía por parte de las compañías. Ya sabemos lo costoso que puede ser”.

Palmarés de fuerza
Esta apuesta por la "fuerza colectiva" ha encontrado su máxima expresión en el Premio al Mejor Elenco, otorgado a la compañía valenciana Marea Danza por su espectáculo ¿Dónde está Alicia? (en la foto), una pieza que llega como toda una lección de cohesión interpretativa en la que el flamenco dialoga con la fantasía de Lewis Carroll para crear una musculatura grupal sobre la que Ruíz ha querido destacar su “calidad interpretativa y la cohesión de su capacidad de trabajo de fuerza colectiva”.
En el ámbito del Circo Contemporáneo, el jurado no pudo separar dos formas magistrales de entender el riesgo, otorgando un Premio Ex-Aequo. Por un lado, Eunoia Kolektiva con Tenet, y por otro, Up Arte con Sísifos, propuestas que huyen del número circense vacío para adentrarse en esas dramaturgias del esfuerzo. En el caso de Sísifos, el cuerpo se convierte en una herramienta de persistencia, una metáfora visual de la carga compartida que resuena con esa necesidad de “conocernos, de estar juntos y de ser uno mismo” que, como señala Ruiz de Lara, ha sobrevolado toda la feria.
Por su parte, DA.TE Danza, la veterana compañía que en Granada dirige Omar Meza, logró hacerse con el Premio al Mejor Espectáculo de Danza gracias a su pieza Únicos (en la foto que abre esta información), diseñada como un homenaje a Calder, un reconocimiento otorgado no solo a su indiscutible trayectoria, sino también a su capacidad de crear universos sensoriales complejos para la infancia. “La viveza que tenía su coreografía, pero también el vestuario, todo el universo que han creado... tenía muchas capas este espectáculo para llegar, a nivel sensorial y dramatúrgico, a los espectadores de una manera muy profunda”, explica Ruiz de Lara.
En una edición en la que las artes del movimiento han logrado hacerse con varios galardones, el Premio a la Mejor Interpretación recayó en Alba Vergne López, de Luna Teatro-Danza, cuya limpieza en el lenguaje corporal mostrado en Bambi conseguiría encumbrarla. “Su interpretación está basada en un movimiento y en una calidad de movimiento exquisita que aúna la interpretación con la danza y siempre tiene este sello de su capacidad de transmitir con el cuerpo y de una manera tan limpia”.
La feria se despide con el eco de las funciones de calle llenas y la certeza de que las artes escénicas para familias son el terreno más fértil para el aprendizaje compartido. “Importancia de conocernos, de estar juntos y de ser uno mismo y de la autenticidad de ser uno mismo, que es darnos ese respeto y cuidarnos para poder ser uno mismo”. Un cierre que, bajo la lluvia que este año no llegó, nos deja el corazón caliente y el cuerpo listo para el próximo movimiento.




