CUENTO INVIERNO CRITICA SUSYQ

Cuento de invierno… y primavera

El Cuento de Invierno
Coreografía: Christopher Wheeldon
Royal Opera House (Londres)
Trasmisión en directo a cines
28 de febrero de 2018

Texto_PATRICIA LAJARA Foto_JOHAN PERSONS

Contraste es la palabra perfecta que define la reinvención del coreógrafo Christopher Wheeldon de la historia de Shakespeare para el Royal Ballet. El Cuento de Invierno es una obra que se mueve entre la luz y la oscuridad, la ligereza y la profundidad, el clasicismo y la modernidad… y que, por el camino, logra abrazar casi todas las emociones humanas. El estreno tuvo lugar el 28 de febrero en el teatro Royal Opera House pero, como nosotros, miles de personas lo pudieron disfrutar en directo gracias a su proyección en cines alrededor de todo el mundo.

El cuerpo de baile, la composición musical llevada a cabo por Joby Talbot, y la exquisita escenografía a manos del genio Bob Crowley, parecen conjugar a la perfección en cada uno de los actos y logran sumergir al espectador en un viaje emocional a través de la historia. El tono desgarrador y dramático del primer acto está definido por una atmósfera sobria y elegante. Mientras que, en el segundo acto, el invierno se vuelve primavera y nos sorprende con un árbol gigantesco y sumamente adornado en el centro del escenario, en torno al cual danzan unos bailarines cargados de color.

Pero, sin duda, el gran protagonista de El Cuento de Invierno, es el gran trabajo interpretativo. Los celos y la desesperación son acertadamente interpretados en el primer acto por Edward Watson, en el papel de Leontes. Los frenéticos y retorcidos movimientos del bailarín, hicieron que la angustia de su personaje traspasara la pantalla. Acompañado de una deliciosa y elegante Lauren Cuthbertson, que interpreta a la reina Hermione, hacen un gran alarde de profesionalidad y madurez. Por otro lado, la ilusión, el amor y la inocencia quedan reflejados en los personajes de Perdita y Floritzel, interpretados con delicadeza por Sarah Lamb y Steven McRae, logrando crear el contrapunto perfecto. Un espectáculo digno de disfrutar.

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