boan1

LA AMANTE DEL CARIBE

Fuimos a Santo Domingo y nos encontramos con Marianela Boán. Acaba de dejar la Compañía Nacional. De eso, de la danza, de su danza y sobre todo, de El Caribe, nos estuvo hablando. Pura sabiduría. Léela…

 

Texto_BEGOÑA DONAT

Santo Domingo, 14 de febrero de 2020

Qué otra cosa sino la mixtura puede hallarse en la base del baile caribeño. La creadora cubana Marianela Boán ha trasladado el mestizaje de la región a sus coreografías desde los años ochenta. Su danza contaminada se ha representando en más de 40 países alrededor del mundo, extendiendo una mancha de vanguardia. Ejerció como directora fundadora de las compañías DanzAbierta, en su isla natal, y BoanDanzAction, en EE.UU. Y hace nueve años creó la Compañía Nacional de Danza Contemporánea de República Dominicana. Ahora que su propuesta ya ha echado raíces, Boán deja el árbol crecido para seguir plantando semillas en nuevos proyectos. Es un sino elegido, otras formas de accionar la danza la esperan.

¿Puede definir la danza contaminada?

Para mí cualquier tipo de pureza es estéril. La cultura caribeña es mezcla, apertura, eclecticismo y capacidad de asimilación de lo ajeno. La idea de contaminación me permite hacer convivir con el movimiento, en el espectáculo coreográfico, infinitos códigos provenientes de otros mundos (palabra, canto, teatro, gesto, postura, folklore, humor, moda, video, objetos…). La danza no me basta para todo lo que descubro de una idea cuando la exploro en el proceso. Por encima de la danza del cuerpo me interesa la danza semiótica que “com-pone” elementos de muy diversa naturaleza que se van asociando al abrir la caja de Pandora de la investigación.

¿Ha pensado cambiar de acepción ahora que se habla de cambio climático?

No, en absoluto. En mi obra tiene un impulso positivo.

¿Qué es un intérprete trascendente?

Aquel al que le doy todas las herramientas expresivas para que pueda participar del proceso de creación como coreógrafo, desde su rol de bailarín. Me interesa que el bailarín tenga un gran espacio de participación en la construcción coreográfica, lo considero un co-creador y no un ente pasivo en posición de recibir, sino de dar.

¿Cómo influyen las danzas caribeñas, tan mixtas, en su creación?

En nuestras islas la danza se genera en las calles y se transforma en segundos. Si pretendes ser coreógrafo en ellas, tienes que estar siempre atento a este fenómeno. Esas danzas son un material preexistente en nuestros cuerpos, preceden a las técnicas que aprendemos y las condicionan. Mi rol consiste en descubrir cómo hacerlas florecer cada vez en nuevos contextos, aportando nuevos contenidos y recuperando el cuerpo anterior a la colonización técnica.

¿Cómo le alimenta Cuba cada vez que regresa?

He tenido la fortuna de ser invitada a trabajar en varias ocasiones con Acosta Danza, esa excelente compañía recientemente fundada por Carlos Acosta. El profesionalismo, el respeto por el arte, la excelencia y exigencia en todos los detalles que se respira dentro de esa compañía renueva mis orígenes. La oportunidad de vivir la tremenda reacción del público y la prensa hacia mi obra después de una prolongada ausencia, la difícil cotidianidad del cubano y el contacto con los colegas y amigos, me ayudan a ubicarme en el mapa de mí misma.

¿Por qué afirma que en Danza Contemporánea de Cuba aprendió el oficio, y en DanzAbierta, lo desaprendió?

En Danza Contemporánea de Cuba aprendí a ser profesional, desarrollé al máximo mis posibilidades como bailarina, coreógrafa y pensadora de la danza, pero después de 15 años comencé a sentir la necesidad de tener un laboratorio de creación, fuera del ritmo febril de una gran compañía. DanzAbierta fue ese laboratorio. Fue el lugar para detenerme, profundizar y desarrollar, junto a un grupo de colaboradores y bailarines afines, una serie de elementos que estaban latentes en mi obra y en mi filosofía de la danza sin poderse realizar.

 

boan2

 

¿Qué lugar ha ocupado el Caribe en su forja como creadora y qué lugar, EE.UU.?

El Caribe y yo nos amamos, nos seducimos. El Caribe me duele, lo comprendo, bailamos. Es mi fiesta y mi velorio, playa y revolución. Es el lugar donde todo lo aprendo, lo niego y lo rehago y donde los bailarines se inmolan en escena. EE.UU. es el lugar donde aprendí a enseñar horizontalmente, a trabajar con la imagen virtual, a entender la abstracción, a probar otras maneras de producir y a ver el mundo desde arriba y desde el centro. Ambas experiencias se complementan y retroalimentan.

La inauguración de la última edición del Festival Global de Cine Dominicano arrancó con una coreografía de contemporáneo. ¿Qué papel ha jugado en el país el respeto que ha adquirido la danza contemporánea en los últimos años?

Quisiera pensar que la creación de la Compañía Nacional de Danza Contemporánea y su permanente presencia en la cartelera nacional durante nueve años ha sido importante para el desarrollo de la danza contemporánea en la isla y para la aceptación y comprensión de este arte. Cuando comencé había una gran confusión acerca de la naturaleza misma de la danza contemporánea. Creo que la calidad de los bailarines, coreógrafos y maestros nacionales ha mejorado, así como el interés del público y del Estado.

Imagino que Ciudad en Danza también tuvo que ver en esa aprehensión de la disciplina en la República Dominicana. ¿Qué fue de aquel evento?

Cuando en 2010 fundé la compañía a solicitud del Ministerio de Cultura, decidí sacar la danza a la calle, intervenir espacios públicos, escuelas, parques. Buscaba establecer un diálogo cercano con el espectador y hacerlo interactuar con nosotros a través de improvisaciones. Ciudad en Danza fue uno de esos eventos, se celebró en la Zona Colonial de Santo Domingo, se hizo una sola vez y desafortunadamente no se ha podido repetir.

Ha declarado que dejó Cuba porque quería experimentar con tecnología, con otras formas de producción, con otras culturas y cuerpos. ¿Cuán importante ha sido salir de la zona de confort en su carrera?

Salir de la zona de confort es vital para mí. Implica nuevo entorno, peligro, desamparo, vulnerabilidad, reinvención. Creo que cada vez que abandono mi zona de confort quedo en un estado de supervivencia artística y cotidiana que me hace sufrir, pero me renueva. La zona de confort es tolerable mientras no se vuelva hostil a la creación. Casualmente, mientras respondo esta entrevista, acabo de renunciar a la dirección de la Compañía Nacional de Danza Contemporánea.

¿Qué le ha llevado a tomar esta decisión?

En nueve años de trabajo ininterrumpido, hemos estrenado más de 26 obras, se han realizado 12 giras internacionales en Colombia, Costa Rica, Cuba, España, Estados Unidos, Perú y Portugal. Han sido invitados 11 maestros y coreógrafos internacionales y se han realizado dos temporadas de estreno cada año. Hemos logrado sobrevivir los obstáculos más absurdos e inimaginables de carácter material y burocrático, de intereses políticos y prejuicios conceptuales, pero en esta última etapa, el apoyo a las compañías estatales ha decrecido hasta límites insoportables que afectan la creación. La Compañía es hoy un colectivo capaz de mantenerse y amplificarse porque en ella hay bailarines, coreógrafos y maestros formados y probados en lides profesionales de nivel internacional. Creo que se cierra un ciclo y que otras maneras de accionar en la danza me esperan.

¿Qué retos se ha propuesto ahora para seguir creciendo?

Mi próxima obra cualquiera que esta sea, nuevos proyectos pedagógicos y teóricos y seguir descubriendo nuevas formas y lugares donde enseñar, aprender y crear. Básicamente todo lo que está dentro y alrededor de mí que intuyo y que todavía no existe.

Danza News

MADUIXA / DAVID VENTO

madui

LA DANZA TRIUNFA EN FETEN

La compañía valenciana Maduixa y el salmantino David Vento se llevan premios relevantes en Gijón

Leer más...
 

BALLET DE LA ÓPERA DE LYON

yorgos

LA ÓPERA DE LYON DESPIDE A YORGOS LOUKOS POR LA PUERTA DE ATRÁS

Tras la demanda de una bailarina, el que fuera director artístico del ballet de esa casa durante casi 30 años, ha sido cesado. Lee más…

Leer más...
 

LA CHACHI / TEATRO CENTRAL

chachi

BAILAORA PUNK

Con su gesto canalla, entre el rave y el flamenco, La Chachi llega al Teatro Central de Sevilla el 7 de febrero con su propuesta La espera

Leer más...
 
Volver