prisma1

PRISMÁTICOS

Clausura mañana en la ciudad de Panamá la octava edición del Festival Prisma. Nos invitaron y allí nos fuimos a tomar el pulso a la danza panameña e internacional. Y todo esto pudimos ver…

 

Textos_OMAR KHAN Fotos_EDUARD SERRA

Panamá, 12 de octubre de 2019

No es la danza contemporánea panameña emblemática de centro y latinoamérica. Tampoco la más prolífica ni creativa. Pero podría serlo. Al menos así lo cree Ximena Eleta, directora junto a Analida Galindo, del Festival Prisma, un encuentro internacional de danza contemporánea que mañana cierra, con éxito, su octava edición en la ciudad de Panamá. “Empezamos el festival hace ocho años coincidiendo con el estallido de la crisis económica mundial”, relata. “Aquí no había nada ni llegaba nada. Lo poco que se veía era lo que traían las embajadas de España, Francia y Estados Unidos, que han sido siempre las más activas. Sentimos la necesidad de traer danza de todas partes del mundo para que los bailarines y coreógrafos locales tuvieran información, estímulos para innovar, para crear, para desarrollar sus propios proyectos”.

La dimensión internacional de Prisma responde, principalmente, a esta ambición de mirar lo de fuera para consolidar lo de dentro. El ambiente de la creación panameña ha dado un salto desde hace ocho años cuando arrancó Prisma, una iniciativa única en el país centroamericano, que hoy celebra su octava edición con un cartel muy internacional, muy ecléctico y variado, un altísimo nivel de ocupación en las salas, gran convocatoria para los numerosos talleres que ofrecen los artistas invitados y el entusiasmo de un público local que conforma ya una auténtica comunidad de la danza. “No me acredito la autoría de ese movimiento. Eso ya estaba aquí pero evolucionaba de una manera muy lenta y lo que hemos hecho desde Prisma es acelerar ese proceso de desarrollo que inexorablemente iba a venir… estamos aún rezagados, incluso en comparación con nuestros vecinos de Colombia y Costa Rica, que tienen una danza mucho más desarrollada, pero vamos pisándole los talones”, dice con plena convicción Ximena Eleta, que ha llevado durante más de 20 años las riendas de su propia agrupación de danza aérea Gramo Danse, la única estable del país. Esta circunstancia la hace conocedora cercana de la realidad que viven los artistas locales y es también la motivación que la ha llevado a consolidar junto a Analida Galindo, Prisma, un festival ya imprescindible en la oferta cultural de la ciudad.

Aunque tiene Eleta sus debilidades y sueña con traer algún día a Panamá la compañía de circo canadiense Los siete dedos de la mano, no son grandes agrupaciones ni estrellas fulgurantes lo que más le gustaría traer si tuviese los medios. Preferiría consolidar ese movimiento local. Soñaría con tomar el relevo de El Barco, la desaparecida plataforma costarricense que fue un modelo de laboratorio de investigación en danza contemporánea en Centroamérica. “Fue una pena lo de El Barco, fueron muchos los bailarines y coreógrafos panameños formados allí. A mí me gustaría llenar ese vacío, tener ese impacto no solo en Panamá sino ser un referente en la región, incluido el Caribe. Hay tanto camino por recorrer”, suspira, “pero no podemos llegar a tanto sin los recursos necesarios para hacerlo bien”.

 

prisma2

PRISMA 2019

Por lo pronto, en la inmediatez, hay muchos fuegos que apagar para llegar mañana domingo a una feliz clausura de la octava edición de Prisma, que este año ha desplegado mucho talento en las distintas salas y espacios en los que se desarrolla el festival. Del ámbito local destacaron el estreno de Matmo (en la foto sobre estas líneas), un impactante solo de de danza aérea bailado por Eleonora Dall’Asta, el ingenioso dueto Cénit y Nadir (en la foto que abre este reportaje), de Marlyn Attie, que se presentó en dos formatos (vídeo y actuación al aire libre) en las inmediaciones del imponente Museo de la Biodiversidad y la performance Patacón, un trabajo colectivo, a su manera de riesgo, en el que destacó su carácter multidisciplinar.

La compañía italiana Esklan, con su propuesta 4 John, inteligente homenaje que saca al célebre compositor americano John Cage del marco de la danza Cunningham; la alemana Julia María Koch, el colectivo candiense Trip The Light Fantastic, la Budapest Dance Theater de Hungría, Zoog, de Israel o la compañía Xie Xing Dance Theater de China, que clausura mañana el octavo Prisma, dejaron este año huella en los escenarios. España, muy bien representada, escuchó ovaciones para las compañías Marcat Dance, de Andalucía, y Baal, de Mallorca.

 

prisma 4

ECOS DE AL ANDALUS

Entusiasta fue el recibimiento y acogida de Alanda, la pieza de aires andaluces presentada por la compañía Marcat Dance en el Teatro Ateneo, de Panamá. Sedujo Mario Bermúdez a la numerosa audiencia con esta obra, la primera que creó siendo aún miembro de Batsheva, la prestigiosa agrupación que dirige Ohad Naharin, en Tel Aviv. Reajustada en los eficaces cuerpos de los bailarines de su propia compañía, la obra supone un paseo ancestral por una Andalucía de otros tiempos, sensación subrayada por una muy bien pensada selección musical que recoge voces y ritmos árabes, de percusiones y sinuosidad, mezclados inteligentemente con adusta y espiritual música religiosa europea, a la que los cuerpos responden, según sea, desde una energía desbordada, agotadora por momentos, y el recogimiento y profundidad de un cántico católico en otros. Este contrapunto musical –y emocional- conduce desde el sonido a los cuerpos, capaces de seguir al unísono el ritmo trepidante y obstinado de ancestrales percusiones o desplegar su sensibilidad y virtuosismo en la rápida sucesión de solos y duetos insertados entre estos momentos corales, que son sin duda los más deslumbrantes y en los que más acusa el coreógrafo la innegable influencia del estilo Naharin en el suyo propio (que lo tiene). La audiencia panameña, emocionada, compartió un encuentro con los artistas, a los que llovieron elogios y parabienes.

 

prisma3

MIRÓ EN 3D

España ha sabido desarrollar, asimilar y hacer suya una práctica tan complicada y arriesgada como es la danza para niños, con todo lo que ello implica. Y esta tendencia ha empezado a tener repercusión e interés fuera de nuestras fronteras. Baal, la compañía que dirigen Catalina Carrasco y Gaspar Morey en Mallorca, lo hicieron evidente esta pasada semana en el Festival Prisma de Panamá, donde atendieron tandas y tandas de escolares que quedaron evidentemente fascinados y deslumbrados con Miramiró, una creación que, con enorme sensibilidad y poder hipnótico, descubre a los más pequeños el mundo alucinante de Joan Miró. A cientos de kilómetros de la danza infantil al uso, Baal (que curiosamente no se dedica usualmente a la danza para público familiar) saca el máximo partido al universo de formas y colores del célebre pintor surrealista. A través de vídeo animaciones, con una acertada valoración del color y apoyándose en la movilidad graciosa e inquieta de sus tres intérpretes, los cuadros de Miró saltan a la tercera dimensión sin renunciar a su propia naturaleza. Puramente sensorial, la coreografía huye de cualquier atisbo narrativo, pero se asegura de que esos niños, allí donde quiera que los vean, reconozcan y se queden una vez más ensimismados con la belleza de Miró.

Danza News

PEP RAMIS / MERCAT DE LES FLORS

pep

INTERIORIDAD POÉTICA

Pep Ramis, de Mal Pelo, ha decidido subir solitario al escenario para presentar The Mountain, The Truth & The Paradise, que se verá en el Mercat de les Flors del 25 al 27 de octubre

Leer más...
 

VALENCIA DANCING FORWARD ESTRENA VDC2019

Dancing forward

La joven compañía Dancing Forward estrenará el espectáculo VDF2019 el 19 de octubre en el Teatre El Musical de València a las 20.30h. Después, realizará una gira por diferentes teatros de la Comunidad Valenciana.

Leer más...
 

TEATROS DEL CANAL



blanca

BLANCA LI NUEVA DIRECTORA DE TEATROS DEL CANAL

El nombramiento de la célebre coreógrafa andaluza garantiza la continuidad de la danza en el teatro más relevante de la capital

Leer más...
 
Volver