childs1

Inmersión minimalista

Estuvimos ayer en el Museo Reina Sofía viendo solos tempranos de la minimalista Lucinda Childs y escuchando sus comentarios, tras la reposición esta semana de Dance por el Ballet de la Ópera de Lyon en Teatros del Canal

 

Texto_OMAR KHAN Fotos_GREGORY BATARDON

Madrid, 24 de febrero de 2019

Delgada, elegante y lúcida, a sus 79 años, la coreógrafa Lucinda Childs (Nueva York, 1940) pertenece por derecho a la generación prodigiosa del movimiento neoyorquino de la Judson Church de los años sesenta, donde artistas como Steve Paxton, Trisha Brown o Deborah Hay gestaron lo que hoy conocemos como la danza posmoderna. Haber formado parte de aquel grupo privilegiado modeló su carrera y sus ideas. Pero en varios sentidos esta señora elegante, tan alejada del aire hippie de los artistas de la Judson, siguió su propio dictamen y en los terrenos del Minimalismo erigió los linderos de su ganada parcela en la historia de la danza.

Hemos vivido en Madrid una semana de minimalismo intenso de la mano de Lucinda Childs. Tras la reposición de Dance (1979), su obra más relevante, por el Ballet de la Ópera de Lyon que agotó localidades y escuchó cálidos aplausos en Teatros del Canal, ayer 23 de febrero se presentó en el Museo Reina Sofía un programa de reconstrucción de solos suyos de los sesenta y setenta por parte de su sobrina, la bailarina, coreógrafa y directora de Sacrlett’s, su propia compañía en Suiza, Ruth Childs, además de la proyección de películas originales de la época y un interesante encuentro de la creadora con el público.

La muestra de solos sirvió, en buena medida, para entender la ruta que condujo a Childs hasta esa obstinación repetitiva que será característica de sus coreografías más célebres: las de la ópera Einstein on the Beach (1976), de Bob Wilson, y su significativa obra Dance. El solo Pastime (1963, foto inferior), mantiene a Ruth Childs dentro de una tela tensada que le hace parecer estar en una bañera o un barco, Carnation (1964,, foto superior), tan cercana a la performance, propone un juego con objetos cotidianos como esponjas o bolsas de basura y Museum Piece (1965) es una performance en toda regla. Son obras tempranas que se ubican quizá más cerca del espíritu de la Judson, donde fueron creadas, que las coreografías posteriores mostradas en las películas-registro Calico Mingling (1973) y Katema bailado por Childs (1978, que se verá hoy domingo 24, en doble pase por la mañana, en el Reina Sofía, interpretada ahora por Ruth Childs, con entrada libre).

 

childs2

Ver la partitura

En Katema, justamente, ya hay un esbozo de lo que va a ser Dance, con esa obsesión perfeccionista por mecanizar y sistematizar una acción cotidiana como caminar, girar, y volver a caminar. Lo que resulta curioso de todas ellas, es que son prácticamente silentes, algo llamativo si se tiene en cuenta la estrecha relación de Childs con la música. Ella lo explicaba anoche diciendo que en estas obras quería que la partitura se viera en los cuerpos, no que se escuchara.

“En el trabajo de los 60, en la Judson, nunca usé la música y en los 70 tampoco pero en piezas como Pastime introduje los sonidos típicos de un baño, cosas como tirar la cadena, dejar correr el agua y más tarde, para Geranium [1965] usé el sonido de la transmisión de un partido de fútbol. Me gustaba la idea de captar sonidos normales, de la calle, sacados directamente del exterior. No había música pero la construcción era musical”.

Después de Dance, con música Glass, fue evolucionando su interés por la música, hasta el punto de colocarla por encima de la danza y lanzarse al mundo de la ópera. “Yo siempre lo que he querido es encontrar nuevas ideas y el tipo de danza que hago depende mucho de la música, así que siempre estoy atenta a lo que están haciendo los compositores. Mi trabajo viene después de la música. Mis referentes no están tanto en la danza como en la música o en las artes visuales. Desde los 90 vengo experimentando con la ópera, investigando cómo mis ideas estéticas encajan en otros campos, cómo mover cantantes en escena. Ha sido todo un aprendizaje estar fuera de la danza”.

Confesó que su encuentro con Merce Cunningham y su pareja el compositor John Cage, precursores de la danza posmoderna norteamericana, fue un flechazo. “En la universidad tomé una clase con Merce Cunningham y me quedé impresionada. Fue mi inspiración, sentí que era ese el tipo de danza que quería hacer, que conectaba conmigo y con la sensibilidad de aquel momento”.

La manera de componer que tenía Cage fue especialmente inspiradora. “Componía mucho a partir de I Ching [libro oráculo chino basado en el azar], fuera del dominio de la voluntad y entregado todo al azar, lo que le daba la oportunidad de explorar otras opciones que le eran impuestas, que no venían de él, y esto es importante porque te abre a nuevas posibilidades, te lleva a explorar campos por los que tú voluntariamente no has tenido interés".

Los años de la Judson coincidieron con una época muy convulsa y revoltosa en la sociedad americana, sacudida por la guerra de Vietnam y agitada por los hippies. Fueron años de reivindicaciones importantes de afroamericanos, mujeres y homosexuales, pero esas ideas no se colaron en la Judson, según explicaba anoche Lucinda Childs. “No había una agenda política en aquellas piezas. Queríamos explorar el lenguaje a través de John Cage, hacer obras conceptuales, pero claro que éramos conscientes de la difícil situación política norteamericana de los sesenta y setenta. Íbamos a actuar en las cárceles, asistíamos a manifestaciones y teníamos nuestras ideas pero rara vez se reflejaban en nuestras obras”.

Fue una semana fascinante de Minimalismo en Madrid, un encuentro muy especial con un trozo de los cimientos de la danza contemporánea (de los solos, ahora reconstruidos en el cuerpo de Ruth Childs, no había registro audiovisual) y toda una revelación, especialmente para generaciones jóvenes, poder acercarse en directo a la representación de obras trascendentes de aquella época como Dance y en vivo y directo, a la creadora que las hizo posible.

Danza News

GÖTEBORG BALLET

gotebrog

CUIDADO TE CAES

El Göteborg Ballet, de Suecia, llega esta semana a Teatros del Canal (Madrid, 25 y 26 de abril) y al Centro Baluarte de Pamplona (30 de abril) con un programa doble, que incluye piezas de riesgo de Sharon Eyal y Demian Jalet

Leer más...
 

TONI JODAR / EXPLICA DANSA

toniok

¿Quién dijo que la danza era complicada?

La que ofrecerá Toni Jodar el miércoles 24 de abril a las 19h en el Museo Reina Sofía no es la típica conferencia de señor con corbata. Desde su experimentado cuerpo de bailarín, el creador catalán explica (y baila) las bifurcaciones de la danza de hoy

Leer más...
 

ABRIL EN DANZA

abril

¿Bailamos? le preguntó Alicante a Elche

Con el estreno de CARMEN.maquia, de Titoyaya, arranca esta noche el Festival Abril en Danza, que se celebra conjuntamente entre Elche y Alicante

Leer más...
 
Volver