sidi larbi susyQ

El meteórico ascenso de Sidi Larbi

Emblemático del movimiento de la Nueva Danza belga, el ahora director del ballet oficial flamenco, visitará con su compañía Madrid y Granada

Texto_CARLOS A. GÓMEZ Foto_FILIP VAN ROE

A principios de este siglo, cuando Alain Platel, director de Les Ballets C de la B, comenzó a apoyar el trabajo de ese delgadísimo e insólitamente dúctil joven bailarín y coreógrafo que tenía inquietudes muy peculiares, sabía que sería imposible retenerlo. Llevaba un ritmo arrollador, le fluían las ideas a mil por segundo y quería materializarlas todas ya. Pero el empujón, traducido en la producción de sus tres primeros éxitos (Rien de Rien, en 2000; Foi, en 2003, y Tempus Fugit, en 2004) le dieron suficiente impulso. A partir de entonces y por cuenta propia, Sidi Larbi Cherkaoui (Amberes, 1976) voló alto y llegó lejos. Hoy convertido en creador emblemático del movimiento de la nueva danza flamenca sigue al frente de su agrupación Eastman y al mismo tiempo, desde 2014, lleva las riendas de la dirección artística del Royal Ballet de Flandes, potente agrupación con la que se dispone ahora a visitar los Teatros del Canal, de Madrid, y el Festival de Música y Danza de Granada.

Creador impulsivo, Sidi Larbi ostenta un extensísimo catálogo de piezas en las que ha ido dando rienda suelta a un imaginario coreográfico que se nutre de muchísimas fuentes, con especial interés por la cultura popular con obras inspiradas en el manga japonés como TeZukA (2011) o su incursión teatral Pluto (2015), en la que materializa al mítico Astro Boy. Su exitosísima Sutra (2008) la montó con un puñado de auténticos monjes Shaolin y ha sido su manera de homenajear el kung-fú. Husmear en lenguajes de la danza que le son ajenos es otra fascinación del coreógrafo. De su interés por nuestro flamenco nació Dunas (2009), dueto con María Pagés. Su curiosidad por las distintas modalidades de las danzas tradicionales de La India las sació con sendas colaboraciones, una con Akram Khan, experto en kathak (zero degrees, 2005) y otra con Shantala Shivalingappa, virtuosa del kuchipudi (Play, 2010).

Siendo belga-marroquí, parece lógico que otra importante preocupación de su propuesta esté centrada en el tema de la identidad, el mestizaje social, la inmigración, la globalización y las fronteras culturales. Obras tempranas como Foi o Tempus fugit ya dan cuenta de estas inquietudes, que terminarán desarrolladas en creaciones como Origine (2008), Myth (2007) o muy especialmente, Babel (Words, 2010), alrededor de la persistencia y fusión de las señas culturales en un mundo globalizado.

Tras esta trayectoria frenética y meteórica, en la que hizo numerosas creaciones para Eastman y aceptó encargos de grandes compañías como Los Ballets de Montecarlo, el Ballet de la Ópera de París y la Martha Graham Dance Company, entre muchos otras, aparece ahora relativamente asentado como director artístico del Royal Ballet de Flandes, compañía fundada en Amberes en 1969, que originalmente tenía un perfil más clásico y neoclásico. En esta nueva etapa surgen nuevos intereses creativos en Sidi Larbi, destacando probablemente esa necesidad de revisar, desde su óptica siempre personal, algunos hitos clásicos. Será esta faceta la que nos muestre en su inminente visita a Madrid y Granada. En ambos escenarios ofrecerá sus versiones de dos grandes títulos de Los ballets Rusos de Diaghilev: El pájaro de fuego y La siesta del fauno. La primera, montada originalmente por encargo para el Stuttgart Ballet (2016) supone una reflexión acerca del mito del Ave Fénix, mientras que su lectura del Fauno (2009), de Nijinsky, se centra, cómo no, en la tensión sexual que hizo de la creación original todo un escándalo en 1912 cuando se estrenó en París.

Sidi Larbi ha querido que bajo su dirección el Royal Ballet de Flandes no sea una compañía estrictamente de autor. De hecho, su participación como coreógrafo es más bien discreta. Desde 2014, cuando entró, ha creado solamente tres nuevas piezas para la agrupación: Fall (2015), Exhibition (2016) y Requiem (2017). De resto, ha comenzado a generar un interesante repertorio que por un lado tiene una mirada muy especial hacia el rescate de grandes títulos del siglo XX y por otro ofrece un lugar destacado a creadores de nuestro tiempo. De la primera vertiente será testigo Granada, donde lleva Chronicle (1936), un título clave de la pionera de la modern dance Martha Graham, que se une a un listado importante atesorado en el nuevo repertorio de la compañía que incluye clásicos contemporáneos como Café Müller, de Pina Bausch o Pond Way, de Merce Cunningham. En Madrid, en cambio, ofrecerán la muy delicada Ten Duets on a Theme of Rescue, de la ascendente creadora canadiense Crystal Pite, que se une a los importantes coreógrafos de nuestro tiempo que forman parte del repertorio diseñado por Cherkaoui. De Jean-Christophe Maillot han estrenado su Faust; de William Forsythe workwithinwork y Approximate Sonata; de Ohad Naharin, Secus y entre otros muchos autores, de Akram Khan, su emblemática Kaash.

Ballet de Flandes. 19 y 20 de mayo. Teatros del Canal (Madrid). 25 de junio. Festival de Música y Danza (Granada). www.operaballet.be www.teatroscanal.com www.granadafestival.org

Danza News

ARTE EN MOVIMIENTO

danza menorca gala susyQ

Éxito de la Danse Menorca Gala, que se consolida como referencia en el calendario internacional

Leer más...
 

JAN FABRE

fabrebelgian

Absurdistán

El agresivo y poético Jan Fabre llega al Grec con una mirada ácida sobre su país, en Belgian Rules

Leer más...
 

CON AGUA ARRANCA TERCERA SETMANA

tercerasematna

La compañía francesa de circo Barolosolo da el pistoletazo de salida al Festival Tercera Setmana de Valencia

Leer más...
 
Volver