“LA DANZA SIGUE SIENDO DISCRIMINATORIA”
La bailarina y coreógrafa argentina anclada en Bélgica Lisi Estarás presenta mañana y pasado en Condeduque, de Madrid, su unipersonal #THISISBEAUTY. Nos lo ha contado…
Texto_OMAR KHAN Fotos_TOM LEENTIES
Madrid, 07 de mayo de 2026
La creadora argentina Lisi Estarás, directora en Bélgica de su agrupación Monkey Mind Company, se dispone a habitar mañana y pasado el escenario del Centro de Cultura Contemporánea Condeduque, de Madrid, para presentarnos #THISISBEAUTY, un unipersonal íntimo con el que celebra sus cincuenta años en cincuenta minutos desplegados en cincuenta pensamientos. Se trata de una experiencia que tiene una parte confesional y otra liberadora, en la que convergen ideas de la filósofa Carla Carmona y el controversial Ludwig Wittgenstein, con mucho texto hablado y escrito pero, sobre todo, de las vivencias en primera persona de una bailarina y coreógrafa que ha sido siempre inquieta y ahora por derecho, en lucha contra el edadismo, nos desvela lo que significa para ella alcanzar medio siglo de vida y seguir en los escenarios.
“Con el tiempo una se permite ser vulnerable y no tener miedo al ridículo, a no saber, a ser ambigua”, nos dice Estarás, que comenzó a despuntar como bailarina en Bélgica con la legendaria compañía de Alain Platel Les Ballets C de la B, y ya como creadora, aparte de su compañía y encargos, ha colaborado con Hotel Col.lectiu Escènic, de Barcelona.
¿Es #THISISBEAUTY una pieza sobre la nostalgia?
No, es una pieza sobre los comienzos y cómo nuestras experiencias nos hacen mirar a futuro. Hay una manera anecdótica de recordar el pasado en esta obra; pero como una enumeración, como algo un poco banal que todos atravesamos. Es decir, no somos tan originales ni tan únicos como quisiéramos. Hay, a la vez, una mirada irónica a momentos dolorosos, pero no están categorizados como sufrimiento sino como un paso más en nuestro recorrido como humanos y sobre todo como mujeres. Numerar nos ayuda a no olvidar.
¿Qué piensa cuando en danza se sigue hablando de edadismo?
Que la danza sigue siendo aún discriminatoria. La gente se sorprende de que una pueda seguir bailando después de una determinada edad, como si bailar fuera solo algo atlético y virtuoso, algo solo para los jóvenes. Siento que ahora tengo que probar menos al mundo exterior que soy una "buena" bailarina o mostrar mis habilidades técnicas, entonces puedo concentrarme en profundizar y aventurarme. Los límites físicos ayudan a encontrar nuevos caminos y a hacer las cosas de otra manera.
¿Cómo conecta #THISISBEAUTY con su obra anterior?
En #THISISBEAUTY utilizo mucho texto, algo que quería hacer ya hace tiempo, no tener solo un momento de texto sino que el texto sea el file rouge de la obra, que guie, aclare lo que estamos viendo, pero también que se haga complejo agregándole capas. A partir de esta obra empecé a usar el texto así, dicho y también proyectado. La combinación de movimiento y texto me fascina. En mi última obra What We Can Do Together el texto proyectado es un personaje más, también hay texto en audio y en vivo.
¿Por qué el titular es un hashtag?
El # surgió de la idea de que una mujer de cincuenta también puede incluirse en los cánones de belleza, y cómo las definiciones nos encasillan. En realidad empezó como una broma y después ya se quedó. Algunas cosas requieren mucho tiempo de análisis, idas y vueltas, otras surgen espontáneamente.

¿Qué ha supuesto Argentina y Europa en su trayectoria?
Argentina es mi lugar y aunque he vivido más fuera, me reconozco en él. Para mí es fundamental crear allí cuando es posible, estar en permanente contacto con lo que sucede artísticamente. Mi trayectoria está centrada en Europa pero siempre mantengo mi curiosidad por encontrar oportunidades para intercambiar y reforzar lazos con la escena de la danza de Sudamérica en general. Me es fundamental creativamente.
¿Qué aprendizaje ha quedado de su paso por la hoy extinta Les Ballets C de la B?
Con Alain Platel y les ballets inicié mi recorrido en Europa y estuve allí durante veinte años, primero como interprete y luego también como creadora. La manera de abordar las creaciones y el trabajo colectivo son fundamentales. También considerar al intérprete como un creador, escuchar sus deseos, finalmente son las que salen a defender la obra en escena, es lo más importante más allá de lo que yo quiera abordar en mi obra. Este diálogo permanente durante los procesos hace la obra. Son momentos muy intensos y especiales de intercambio con el otro.
¿Qué constantes cree que se mantienen a lo largo de sus creaciones para Monkey Mind Ciompany?
Hace aproximadamente diez años me dedico casi completamente a trabajos inclusivos, mixabilities. Grupos de bailarines con y sin discapacidad. Me interesa ver una comunidad en escena que muestre que nuestra individualidad y nuestra empatía refuerza lo grupal y que podemos comunicarnos, encontrar soluciones aun siendo muy distintos. El encuentro con el otro es una constante, también la vida diaria, lo banal y como nuestro monkey mind en el que estamos inmersos no es un impedimento con el que tenemos que luchar sino que es parte de nuestra naturaleza. El humor, el absurdo y la poesía. No concibo la vida sin la capacidad de reírse de uno mismo…




