LA DANZA: PATRIMONIO EN EXPANSIÓN
El Festival Escena Patrimonio se sigue celebrando cada septiembre en las quince ciudades patrimonio de nuestro país, pero en su próxima edición expande sus actividades y radio de acción. Te lo contamos…
Texto_OMAR KHAN
Madrid, 13 de abril de 2026
No hay humano en la tierra capaz de verlo presencialmente en su totalidad. Lo que hace singular al Festival Escena Patrimonio, y lo desmarca de cualquier festival al uso, es su carácter único en la línea espacio-temporal, que concentra en un solo día de septiembre quince espectáculos que se presentan en quince monumentos nacionales de las ciudades españolas que son patrimonio de la humanidad. Se trata de una iniciativa del Grupo Ciudades Patrimonio de la UNESCO, que se inserta en el macro evento La noche del Patrimonio, que constituye la gran cita anual de celebración patrimonial en nuestro país.
Es festival de un solo día pero producto de un trabajo constante. Este año la fecha señalada para su novena edición será el 12 de septiembre, dentro de cinco meses exactamente, pero hace ya tiempo que la maquinaria está en funcionamiento. Lo corroboran su director artístico, Lorenzo Pappagallo, y Carmen Molina, responsable de la compleja mediación en este evento de quince cabezas, quien lleva además el programa expandido, que va cobrando relevancia, por lo que este año lo han priorizado como “plataforma de creación para la danza en las quince ciudades españolas patrimonio mundial de la humanidad” y lo han enmarcado del 11 al 19 de septiembre y no solamente en la concentración del día 12, que permanece intacta.
“Hay un trabajo constante durante todo el año y ahora, para la nueva edición vamos a contar con una serie de actividades durante estos diez días en los que vamos a profundizar en procesos de mediación y una serie de nuevas actividades, una edición expandida en la que los artistas invitados puedan entrar en contacto con artistas locales y hacer actividades tendentes a la creación de nuevos públicos para la danza”, nos explica Pappagallo.
Aunque todavía no puede desvelar una programación aún sin cerrarse hace hincapié en la materialización de un objetivo que siempre estuvo allí, el de trascender la mera exhibición y convertirse, por un lado, en plataforma de creación, y por el otro, estimular el interés y apreciación de la danza en cada una de las ciudades. También aportar y fortalecer la escena local en las quince ciudades patrimonio: Alcalá de Henares, Ávila, Baeza, Cáceres, Córdoba, Cuenca, Ibiza, Mérida, Salamanca, San Cristóbal de la Laguna, Santiago de Compostela, Segovia, Tarragona, Toledo y Úbeda.
Claro que el programa expandido se hace en complicidad y alianza con instituciones locales de cada ciudad, agentes como, en el caso de Córdoba, La Normal, el centro que dirige Antonio Ruz, el Conservatorio y escuelas de danza del lugar, que funcionarían como instituciones asociadas que acogen actividades durante estos diez días.

En expansión
“La idea básica es ampliar las actividades de participación ciudadana que ya estamos realizando en las quince ciudades, y que se van haciendo a la carta dependiendo del artista y la ciudad”, detalla Carmen Molina. “En muchos casos, el artista necesita de la participación en su propuesta de artistas locales como fue el caso, en la última edición, de Sol Picó en Cáceres (en la foto superior) o Alberto Velasco, que ya traía una propuesta de taller. Pero no son solo talleres. Con Javier Martín (en la foto sobre estas líneas), de Galicia, aparte de su actuación en Cuenca, organizamos una conferencia en la Fundación Antonio López. También estamos atentos a los espacios no utilizados en las quince ciudades, a los que activamos con distintas propuestas con programas de sensibilización como los de juego, danza y creatividad para familias que ya organizamos en Alcalá de Henares”.
Cada una de estas actividades tiene un propósito en la inmediatez pero un efecto a más largo plazo. Molina lo sabe y así lo explica: “Permite y propicia, antes que nada, un contacto de la ciudad con la danza contemporánea. También le presenta al público espacios de su ciudad de una forma distinta. Son espacios en los que casi no reparan porque los ven, muchas veces, a diario, y estas actividades les permiten resignificarlos. ¿Cuánta gente que vive en París ya no repara en la Torre Eiffel porque la considera un monumento para turistas?”.
Adicionalmente, Lorenzo Papagallo destaca la importancia de fortalecer, y en algunos casos concretos contribuir a crear, una comunidad de la danza en cada una de estas ciudades. “Intentamos ofrecer estímulos y herramientas que puedan fortalecer a los artistas locales. Queremos crear actividades paralelas más allá de la representación, que busquen solidificar la profesión en cada lugar con actividades de formación”.
De alguna forma también están intentando crear una trascendencia más allá de las quince ciudades, ampliando horizontes virtuales. En este sentido, destacan la posibilidad de ver en streaming y diferido, cada una de las representaciones desde su página web (en el espacio Escena Patrimonio del portal www.lanochedelpatrimonio.com) y desde hace un par de años con los podcasts que realizan en complicidad con la agencia Cultproject. “Realizamos quince programas de unos ocho minutos, en los que artistas participantes hablan de sus procesos creativos y de su participación en el festival. Esta idea surgió en la octava edición que hicimos bajo el lema ‘archivos vivos’ que se centraba en cómo dejar huella de lo que pasó, y en la posibilidad de la danza de entablar diálogo con los espacios patrimoniales”, concluye Pappagallo.





