CUERPO DE BAILE
Invitada anoche a los ‘Encuentros de Teatro y Danza’, en el Casino de Madrid, Eva López Crevillén desgranó ante una selecta audiencia su vida en la danza. Fuimos a escucharla…
Texto_OMAR KHAN Foto_JOSÉ FERNÁNDEZ
Madrid, 19 de febrero de 2026
Hoy es la directora del Conservatorio Superior de Danza María de Ávila (CSDMA), de Madrid, pero en realidad se trata del último peldaño ascendido en una escalera larga, la de una vida dedicada por completo a la danza. La artista, bailarina, docente, repetidora, investigadora y gestora murciana Eva López Crevillén es toda ella, un cuerpo de baile. Y así se reafirmó anoche como invitada destacada del ciclo Encuentros de Teatro y Danza, que se realiza periódicamente en el Casino de Madrid, por iniciativa de Eugenia Montero.
“No quería bailar, quería ser médico como mi padre”, fueron sus primeras palabras a una audiencia selecta que se acercó a conocer de cerca a la que fuera bailarina de la Compañía Nacional de Danza (CND), que nos desgranó su vida en la danza desde muchas facetas interconectadas. Se remontó a sus inicios, a su llegada inusual al mundo de la danza, a la dificultad que supuso compaginar estudios formales y danza, y a los artistas que le inspiraron e impulsaron cuando entró a bailar en la compañía oficial de danza española.
Desde María de Ávila, cuando ni siquiera podía intuir que terminaría dirigiendo un Conservatorio que llevaría su nombre, pasando por Maya Plisetskaya, el coreógrafo Ray Barra, fallecido el año pasado, y desde luego, Nacho Duato, el creador al que la gran mayoría le asocia.
“He querido enfatizar cómo me he desarrollado en la danza, mi trayectoria y los desafíos que he podido encontrar, he querido trasmitir lo que ha sido la danza para mi, que no es otra cosa que una manera de conocerme mejor a mí misma y de comunicarme con los demás”, nos comentaba emocionada al finalizar el encuentro, que dejó clara su participación en el devenir de la danza de nuestro país y desveló momentos más personales, que han sido relevantes para ella.
Apoyada en fotografías y vídeos nos contó cómo vivió la transición que supuso la llegada de Nacho Duato a la CND, con quien además de bailar sus piezas y las de reconocidos creadores como Forsythe, Kylián o Van Manen, inició su etapa de Asistente Coreográfico, que le permitió ir a montar sus creaciones al Bolshoi, en Rusia, o Dance Theater Harlem, en Estados Unidos. Recordó sus encuentros definitivos con Alicia Alonso y su proximidad a Roland Petit. La noche que bailó en Madrid junto a Sylvie Guillem. Las clases que dictó a los alumnos de la célebre Escuela Vaganova y también, más recientemente, su participación en la transición de los estudios de danza hacia grados superiores. También su actual actividad docente en una asignatura tan específica como Análisis de Repertorio.
“Ahora noto mucho que tengo esa vocación de servicio, esa necesidad de conectarme con los demás y poder contribuir a la danza en lo todo que esté en mi mano”, nos confesaba tras la ponencia. “Hoy me han invitado aquí y, desde la humildad, lo tomo como un eslabón más en esta cadena de contribuciones. Si lo que toca es trabajar en los planes de estudio o buscar oportunidades para los jóvenes, si lo que se necesita es enrolarse y comprometerse en un proyecto que pueda significar algo importante para la danza en este país, allí estaré yo”.





