NEW YORK LOVES FLAMENCO
Hace 25 años que Miguel Marín está llevando lo mejor del flamenco a la Ciudad de la Manzana. Este año, el Festival Flamenco NY celebra la relación histórica que el arte español ha tenido con esta importante urbe artística. Te lo contamos…
Texto_REDACCIÓN Fotos_GERMÁN ANTÓN / BEATRIX MOLNAR
Madrid, 18 de febrero de 2026
La fascinación de Nueva York por el flamenco no nació, hace ahora 25 años, cuando surgió el Flamenco Festival Nueva York, iniciativa de Miguel Marín que ha venido llevando cada año el mejor flamenco, tanto el tradicional como el más innovador, a la ciudad de la manzana, un festival hoy convertido en una cita obligada de la descomunal oferta cultural de esta urbe. Se trata más bien de un intento de continuidad y reafirmación que se remonta, al menos, al siglo XIX, cuando en 1891 la bailaora Carmencita atrajo la atención de nueve mil espectadores que fueron a ovacionarla en el legendario Madison Square Garden. Cabría recordar también que la misma Carmencita bailando fue una de las primeras mujeres en aparecer en un filme en los albores del cinematógrafo.
Pero no fue solamente ella. La Argentinita, Carmen Amaya, Vicente Escudero o Antonio, el bailarín y su pareja Rosario triunfaron en aquella cosmopolita ciudad y la inocularon de flamenco, una circunstancia que ha mantenido vivo el affaire aún en curso del flamenco y Nueva York. A Sobre esta relación, justamente, quiere hacer hincapié el festival de Marín, éste año subtitulado justamente, A True Love Story (Una historia de amor auténtica) queriendo evocar el romance entre el flamenco y la ciudad, en un festival que, a su vez, tiene en esta ocasión a Sevilla como ciudad invitada.
“Si hoy celebramos 25 años de Flamenco Festival en Nueva York, es porque hubo 140 años de historia antes. Una historia de pioneros y pioneras sin los cuales nosotros no estaríamos aquí”, declaraba Marín durante la presentación en Sevilla hace unos días, que desveló el enorme cartel que entre el 25 de febrero y el 15 de marzo, llevará una selección flamenca a emblemáticos teatros y espacios neoyorquinos, que van del New York City Center (NYCC), la sede habitual más importante del evento, Jazz at the Lincoln Center o Joe’s Pub hasta nuevas e importantes incorporaciones que incluyen el Guggenheim, el Museo de Arte Metropolitano, la Biblioteca Nacional o el Baryshnikov Arts Center.

Mucho baile
Como viene siendo usual habrá también en estas mismas fechas, extensiones del festival en las ciudades norteamericanas de Miami, Tampa, Chicago y Boston. Habrá mucho cante y toque. Pero la danza seguirá siendo uno de los focos más relevantes, con la presencia de artistas y espectáculos muy relevantes. Eva Yerbabuena y Manuel Liñán, artistas consolidados, junto a valores ascendentes como Juan Tomás de la Molía, participarán en la ya tradicional Gala Flamenca en el NYCC.
Por otra parte, la Compañía Estévez / Paños estrenará en este mismo teatro su propuesta La confluencia (en la fotos sobre estas líneas) que, justamente pone el foco en el mestizaje flamenco, inspirándose en artistas como Vicente Escudero, Mario Maya o la misma Carmencita, que a su vez será recordada en la propuesta De Carmencita a Pericet, que supone un diálogo imaginario entre la pionera de antaño y la coreógrafa y bailaora Olga Pericet.
La otra gran estrella en ocupar el insigne teatro neoyorquino será Sara Baras y su compañía, con su espectáculo Vuela, un homenaje a Paco de Lucía, quien ha sido otro importante referente del flamenco en Nueva York.
Yarín (en la foto que abre esta información), obra que cruza los talentos del bailaor Andrés Marín y el dantzari Jon Maya, director de Kukai Dantza, irrumpirá en el emblemático Guggenheim, al tiempo que, entre muchos otros artistas, Raquel Heredia La Repompa y su madre, llevarán a Nueva York su espectáculo Pido perdón.




