EL CANAL EN RIESGO
Arranca hoy en Teatros del Canal la segunda edición del ciclo de circo ‘Riesgo’. Quisimos saber qué riesgos se corrían este año y su directora Eva Luna, nos los ha contado…
Texto_OMAR KHAN
Madrid, 12 de febrero de 2026
Si la compañía de danza Peeping Tom a veces parece circo, venga hoy a ver cómo la compañía canadiense de circo People Watching parece danza. De alguna manera, allí también está el riesgo, en ser un circo –de los auténticos- pero que no tiene nada que ver con lo que mucha gente cree que es el circo. Así lo reconoce Eva Luna y así lo celebra estos días, cuando por segundo año consecutivo pone en marcha en los madrileños Teatros del Canal el ciclo Riesgo que, a partir de hoy y hasta el 02 de marzo, ofrecerá propuestas de circo como quizá nunca el público las había imaginado.
Lo hace aposta, porque el ciclo nació el año pasado con esa vocación. Entonces ofreció un puñado de producciones internacionales que pretendían mostrar el abanico de posibilidades y tipos de propuestas que tiene hoy el circo internacional para ofrecer. En esta nueva entrega, se ha centrado en lo que el mismo nombre del ciclo sugiere. Va a haber mucho riesgo en las producciones que asaltan los Teatros del Canal a partir de hoy. “A lo mejor no hay estilos tan diversos en esta nueva entrega como en la anterior, pero he querido centrarme en el riesgo, en la manera en que eso se interpreta y en la amplitud de riesgo que corren las agrupaciones seleccionadas”.
Históricamente, el riesgo en el circo está en el más difícil todavía. Aquí también, faltaría más, pero solo en parte, porque el riesgo también ha de entenderse de una manera más amplia en nuestros días. Le ha quedado un ciclo muy cinematográfico o muy dancístico, muy espectacular o muy bestia, según sea. En cualquier caso, muy poco convencional y con apenas una propuesta que podría ser familiar. Porque en Riesgo no hay payasos ni hola amiguitos.
Hay por ejemplo, un grupo de hermanos muy salvajes que llevan las cenizas de su padre en un panda, en Pandax (21 y 22 de febrero, en la foto superior), de la agrupación francesa Cirque La Compagnie, que narra historias de circo muy cinematográficas, que son pura adrenalina y testosterona.

Arriesgado
Están también, de por aquí mismo, los valencianos de Desaltres, que presentan Bürstner Club (19 y 20 de febrero), una creación oscura y enigmática que a Eva Luna le recuerda al David Lynch de Mullholand Drive, o la delirante Play Dead (hoy y mañana, en la foto) de People Watching, que siendo una compañía canadiense, se desmarca de la conocida escuela canadiense de circo y nos desvela que por allá también existe la diversidad.
Los belgas de Les Vélocimanes Associés, con su delirante creación Der Lauf (14 y 15 de febrero) y la Cie Takakrôar, de Francia, con Si c'est sûr, c'est pas peut-être (26 y 27 de febrero) también asumen distintas formas de riesgo en este ciclo singular, que recoge voces poco ortodoxas del circo internacional (con predominio francés, claro, porque como dice Luna: “Allí hay un apoyo incondicional”).
El cierre de Riesgo, con la compañía, otra vez francesa, Collectiff d'equilibristes y su propuesta Le Complexe de l’Autruche (28 de febrero y 1 de marzo) ofrece otra óptica para asumir el riesgo. “Antes estaba la troupe de los grandes circos que mostraban a todos sus artistas y ahora está la troupe de artistas que se dedican todos a una misma disciplina. En este caso, las verticales. Son muy jóvenes y eso también hay que potenciarlo porque están en su mejor momento físico para asumir el virtuosismo en la parada de manos. Quizá por lo espectacular sea el único título del circo más apropiado para el público familiar”, nos comenta.
Advierte que lo dice sin acritud ni rechazo a las propuestas de circo para público familiar, pero subraya que hay que desterrar esos clichés de circo clavados por años en el inconsciente colectivo. “Hay que enseñar que el circo es muy variado, generar nuevas referencias. La danza contemporánea ha luchado por desterrar la idea de que la danza ha de ser bella como proclamaba el ballet y yo creo que en el circo tenemos que sacar de la cabeza de la gente la idea de que siempre el circo es para niños. Hay que interpelar al público y ese es uno de los objetivos de Riesgo”, concluye.




