LOS NUEVOS DESAFÍOS DEL MERCAT DE LES FLORS
Hemos querido saber cómo María José Cifuentes, nueva directora de la casa de la danza de Barcelona piensa afrontar los retos que supone llevar el timón de este relevante espacio de la danza catalana, nacional y europea…
Texto_CLÀUDIA BRUFAU BONET
Barcelona, 03 de febrero de 2026
Una vínculo que viene de largo
“Mi relación con el Mercat es muy biográfica”. Historiadora del arte de formación, la gestora chilena María José Cifuentes entró en el mundo de la danza como investigadora. En 2009 se trasladó a Madrid para estudiar un máster de prácticas escénicas y cultura visual, con el cual entró en el grupo ARTEA, que durante un tiempo desarrolló la revista Cos de Lletra del Mercat de les Flors. A través de este proyecto conoció diferentes generaciones de artistas del contexto catalán y del resto del estado. De vuelta a Chile, Cifuentes se adentró en la gestión cultural. Estuvo al frente de la creación del centro NAVE, con el acompañamiento de El Graner y el Mercat de les Flors. Además, para Cifuentes la aportación de Cesc Casadesús [quien por entonces ocupaba la silla en la que hoy ella se sienta] sobre cómo pensar una casa de danza de ámbito europeo es referente. “Cuando salió la convocatoria lo tuve muy claro, porque conozco muy bien el ADN de la institución.”
100, 40, 20 años en danza
El edificio del Mercat de les Flors, que se construyó para la Exposición Universal de 1929, en 1985 se convirtió en el primer teatro municipal de Barcelona y en 2005, en un centro referente para danza. De los veinte años como “casa de la danza” con Francesc Casadesús (2005-2017) y Ángels Margarit (2017-2025) al frente, Cifuentes valora: “Cesc tiene el sello de lo público e internacional y Ángels el de apoyar a los artistas locales, así que yo creo que como herencia a mi me toca seguir ambos.” La gestora chilena pone el acento en el apoyo a la creación artística, pero también en la relación entre artista y público.
El valor de las alianzas
Adicionalmente enfatiza la importancia de construir y mantener puentes a nivel estatal como internacional. Gracias a su trayectoria tanto en NAVE cómo el Centro Gabriela Mistral, Cifuentes conoce y la conocen en Europa, América, en el resto de España y en algunos países africanos, donde ha desarrollado distintos proyectos. “Hoy día nos toca relacionarnos, trabajar de manera colaborativa y sobre todo apoyar en conjunto a los artistas.” De hecho, Cifuentes recalca los valores que conlleva la coproducción y cómo las instituciones deben crear complicidades para ayudar a los artistas a buscar socios estratégicos. “La coproducción tiene que ver con la sostenibilidad y el trabajo en red.”

Dos años sin espacio propio
Cifuentes asume la dirección del Mercat de les Flors con un hándicap importante: el edificio en obras. Unas obras que obligarán a cerrar el teatro durante dos años, a partir de enero de 2027. En teoría, se abriría el teatro reformado para celebrar el centenario del edificio. “Este desafío nos ha llevado a pensar distintas prácticas desde lógicas más colaborativas, a distintas escalas y distintas formas.” La programación del Mercat se expandirá en centros cívicos, equipamientos escénicos municipales en Cataluña, y han encontrado la complicidad del Teatre Nacional de Catalunya y el Teatre Lliure. El gran desafío es encontrar los espacios para el gran formato en Barcelona. “Tenemos que repensar formatos y crear proyectos específicos para mantener la presencia de la danza en la ciudad. Un reto bonito será presentar la danza a través de site-specific, museos o espacios patrimoniales”. Cifuentes subraya que habrá que encontrar un equilibrio a la hora de diversificar formatos, sostener la creación local y traer grandes nombres.
Cultivar el conocimiento de la danza
El Mercat como casa de la danza ha generado un espacio de pensamiento, ya sea a través de publicaciones como archivos. Cifuentes también ve en esta época de transición el momento para seguir con la catalogación del archivo –tarea que empezó Margarit– y que sea visible a nivel digital, y también tiene el deseo de organizar una exposición. En efecto, quiere cultivar el conocimiento de la danza tanto para el público en general, como para ofrecer más herramientas profesionales a los creadores en términos de dirección, dramaturgia, música o tecnología.




