CRISTALOGRAFIADA
Avanza del metal al hielo la creadora Vanessa Aibar en su nueva pieza ‘Aibar/rabiA’, que se estrena este sábado en el Teatro Central de Sevilla. Nos lo ha contado…
Texto_JUDIT GALLART Foto_ESTUDIO FLASH SONY
Madrid, 28 de enero de 2026
Hay procesos que no comienzan en la escena sino en un desvío. Un cristal, un científico y una conversación que de pronto abre un mundo nuevo suponen la génesis de un proyecto como el que verá la luz este sábado 31 de enero en el Teatro Central de Sevilla, con función adicional el domingo, de la mano de Vanesa Aibar. Tras obtener el Premio Max al Mejor Espectáculo de Danza en 2023 por La Reina del Metal, la bailaora afronta ahora una obra que llega bajo el título de Aibar/rabiA con la que se adentra en el origen de su baile. Una búsqueda que arrancó en un territorio inesperado: la cristalografía.
Todo nació a partir de una conferencia impartida por el cristalógrafo Juan Manuel García Ruiz cuyas ideas, de la mano de Aibar, otorgarían al movimiento comenzar a ordenar y desordenar la materia. “Fue por todo ese cúmulo de búsqueda y de conocimiento que él me iba traspasando que el proyecto comenzó a nutrirse. Su investigación, que aún está en desarrollo, influyó mucho en la estética y en la imagen, aunque en mi pieza escénica no tengamos una relación directa”, bos revela.
De aquella base intelectual la pieza ha mutado hacia un territorio más físico y visceral. “Lo que comenzó siendo muy mental está derivando en un espectáculo sensitivo, corporal, donde se busca la esencia, lo básico, lo no complejo, lo no abstracto…” afirma con claridad, asegurando que en ese giro hacia el cuerpo encontró en el hielo una imagen poderosa. “Lo escogí porque responde a una forma cristalina y porque al derretirse muestra cómo la forma ordenada empieza a desintegrarse hasta volverse algo más desordenado”. Esa transformación material ha marcado también su propio tránsito creativo. “Las coreografías, al desarrollarse, han empezado a desbordarnos, a desbordar el cuerpo y la escena” confiesa, casi sorprendida del rumbo que terminaría tomando la pieza.
Ese desbordamiento logra sostenerse gracias a algunos de sus cómplices habituales que volverán a colaborar en esta coreografía: el reciente Premio Nacional de Danza Guillermo Weickert, el dramaturgo David Montero, el estudio Cube, la cantaora Gema Caballero y el músico Frank Moon. Mantendrá también su línea habitual respecto al flamenco, tensionándolo y llevándolo hacia sus extremos. No obstante, “en algunas partes puede que sea un poco más clásico”, confiesa sobre un trabajo que buscará el equilibrio entre dualidades como la forma y el desorden, como la rabia, ese Aibar al revés, funcionando como espejos enfrentados.






