RUDI FOREVER
Una nueva película de Hollywwod, la reposición de un ballet sobre su vida y la vuelta de sus títulos a la Ópera de París mantienen vivo el legado de Rudolf Nureyev como estrella inmortal. Te lo contamos…
Texto_OMAR KHAN
Madrid, 01 de junio de 2026
En el mercado del recientemente concluido Festival de cine de Cannes se presentó un proyecto de lo más ambicioso y llamativo: la producción de Hollywood Margot & Rudi, un filme de ficción que comenzará su rodaje en octubre próximo, en el que se elucubra sobre un romance entre Margot Fonteyn y la estrella soviética Rudolf Nureyev. El anuncio llega justo cuando el Staatsballett de Berlín concluía las funciones de la reposición del polémico ballet Nureyev, de Yuri Possokhov, que fue prohibido en Rusia al amparo del endurecimiento de la Ley anti LGTBIQ+ impulsada por el gobierno de Putin. A un tiempo, coincide con el anuncio de la reposición de su versión del ballet Raymonda, en la nueva temporada del Ballet de la Ópera de París, institución de la que Nureyev fue director artístico, cargo que hoy ocupa el español José Carlos Martínez.
Resulta del todo fascinante que se mantenga tan actualizada y viva la figura -seductora y polémica a un tiempo- de Rudolf Nureyev (Rusia, 1938 –Francia, 1993). No hace demasiado tiempo, en 2018, se estrenó con relativo éxito la película El bailarín (The White Crow, de Ralph Fiennes) que se detenía a narrar la espectacular evasión a occidente del aclamado bailarín ruso en plena Guerra Fría. Ahora, se pone en marcha el rodaje de Margot & Rudi, un filme romántico que contará con el protagonismo de la estrella de Hollywood Naomi Watts en el papel de Margot Fonteyn y en el de Nureyev, el ucranio Alexandr Trush, actual bailarín principal del Ballet de Hamburgo. Interviene también el actor mexicano Damian Bichir, al tiempo que la dirección correrá a cargo de Anthony Fabian y las coreografías serán de Arthur Pita, habitual coreógrafo de producciones de Hollywood.
“Su amor desafiando barreras culturales, de edad, de clase, y sexualidad es romántico, poco convencional y emocionante, una historia de amor como ninguna otra”, ha dicho Anthony Fabian de su película. No obstante, no hay evidencia real de que las dos estrellas del ballet fuesen amantes. Se querían y admiraban muchísimo, eso sí. Ella tenía 42 años cuando le conoció, estaba casada y su carrera en el Royal Ballet de Londres estaba en declive. Él tenía apenas 23, era arrogante, deslumbrante y desenfadado. También homosexual confeso. Mantuvo una tormentosa relación con el bailarín danés Eric Bruhn. Ambos crearon una de las parejas de ballet más fabulosas y queridas del siglo XX.

Nureyev, el ballet
Aunque se estrenó en Rusia con controversia pero sin problemas en 2017, la intención de reponer, en 2023, el ballet Nureyev, basado en la vida de la estrella, fue prohibido tras el ensayo general de esta producción del Bolshói. El montaje fue controvertido en su estreno por abordar las luces y sombras de un genio incómodo para Rusia pero lejos estaba de un veto estatal. Hace dos años, sin embargo, su intento de reposición chocó con la entonces novísima ley de Putin que prohíbe la “propaganda de valores no tradicionales”, especialmente los relacionados con la difusión de contenidos LGTBIQ+.
“La presión venía de fuerzas políticas”, recuerda hoy Kirill Serebrennikov, el director escénico de este ballet, ahora en el exilio. “La producción contaba la historia de un inmigrante queer, antisoviético y prooccidental, lo que la convertía en una declaración simbólica. Rusia ha sido el primer país en aprobar una ley que declara a las personas LGTBIQ+ extremistas y terroristas, haciendo ilegal su existencia. En este contexto, el ballet, que muestra abiertamente a una persona queer volviéndose exitosa y poderosa mientras manifiesta su identidad sexual, se consideraba un apoyo a los 'valores no tradicionales'. Para las autoridades rusas, la cancelación de Nureyev ha sido un intento de destruir su legado, borrar su carácter por segunda vez en la historia y suprimir su ejemplo de disidencia y éxito como figura abiertamente queer”.
La idea de estrenar en occidente el ballet Nureyev, que se repuso con gran éxito por el Ballet Estatal de Berlín el pasado abril, fue de Christian Spuck, actual director de la potente compañía alamana, que fuera dirigida anteriormente por Nacho Duato. De manera muy explícita retomar y reestrenar el ballet Nureyev ha sido “una reivindicación de la libertad artística y de la figura de Nureyev”.
De todas formas, es ya una costumbre en las temporadas del Ballet de la Ópera de Paris, reponer sucesivamente cada temporada los espectaculares ballets que Nureyev creó para esta casa cuando fue su director. Claro que son superproducciones que siguen llenando la sala pero esta costumbre, que esta temporada traerá de nuevo a la vida su versión de Raymonda, en junio del año próximo, es también una manera de mantener vivos su memoria, su legado y su recuerdo.




