ANDALUCÍA Y EXTREMADURA, BAILANDO EN PLATA
Arranca la cuarta edición de este proyecto de residencias que hermana a ambas comunidades y siembra danza en el mundo rural. Te lo contamos…
Texto_REDACCIÓN
Madrid, 01 de febrero de 2026
Bailando en Plata es un proyecto singular de danza que hermana a dos comunidades: Andalucía y Extremadura. La primera, con un tejido de danza más definido y avanzado, aporta desde la plataforma Trans-forma y la PAD, la asociación de profesionales andaluces de danza, su experiencia, voluntad y solidaridad a los extremeños, que dan los pasos hacia el fortalecimiento de una asociación propia.
Bajo el subtítulo de Jornadas de Creación de Danza en Extremadura y Andalucía, se trata de un original intercambio que va en dos direcciones. Por un lado, intenta potenciar las residencias como un modelo de apoyo profesional a los artistas y por otro, no solamente llevar la danza al mundo rural, que también, sino impulsar un proyecto artístico que haga partícipes a los vecinos de pueblos de ambas regiones, involucrándolos y aproximándolos en los procesos creativos, en tanto que los artistas residentes tienen el compromiso de ofrecer talleres, encuentros directos con los habitantes y finalmente, la muestra del trabajo.
Tras un paréntesis de un año, en el que hicieron revisiones y ajustes del programa, Bailando en Plata, regresa ahora repotenciado entre febrero y abril, no ya con dos propuestas, como solía ser, sino con cuatro proyectos coreográficos, que permitirán a sus creadores, seleccionados entre 20, vivir esta experiencia y hacer una aportación artística a los habitantes de Villafranca de los Barros y Almendralejo, en Badajoz, y Montalbán de Córdoba y Zalamea la Real, en Huelva.

Cuatro creaciones
Lo que no crece en el suelo, una pieza de danza contemporánea en torno a la patata, es la creación de de Cristina Khai y Gracia Ferris (Cáceres/Valencia), que se estará gestando, entre el 15 y el 22 de febrero, en la Casa de Cultura de Villafranca, al tiempo que la creadora cordobesa Melisa Calero (en la foto que abre esta información) se instalará entre el 07 y el 15 de marzo en el Teatro Municipal de Montalbán, de Córdoba, donde avanzará en su nueva pieza Ser forastera, que explora el muy vigente asunto de la identidad desde el flamenco, la música electrónica y los aires japoneses.
La esquila es la campana que marca el timing y acompaña a la Rondalla del Rosario (músicos que participan en el rezo cantado del rosario) y es también el título y tema de la creación que la cantaora y performer onubense Charo Martín y la bailarina y coreógrafa catalana Olga Santín estarán desarrollando en el Teatro Ruiz Tatay, de Zalamea del Real, en Huelva, del 11 al 19 de abril, al tiempo la compañía sevillana La imbuición (en la foto sobre estas líneas) se instalará en el Teatro Carolina Coronado, de Almendralejo, del 26 de abril al 03 de mayo, para avanzar en la concreción de la performance Somos Oro, en la que sus directoras Alejandra Ruiz de Alda y Raquel Lao investigan la feminidad y su consecuencia en el cuerpo.
Parte del éxito de Bailando en plata se verifica en el recorrido de algunas de las creaciones que formaron parte de las tres ediciones anteriores. Cabría citar Origen, del tándem Cholé Brûlé y Marco Vargas, que se gestó en Segura de León y terminó en el cartel de la Bienal de Flamenco de Sevilla; Verbena, de Daniel Rosado para la compañía Lamajara, que fue creada en Aracena, y sigue teniendo recorrido por plazas tan relevantes como Matadero Madrid o el Mercat de les Flors, de Barcelona o Carne de perro, de la exbailarina del Ballet Nacional de España Helena Martín, que fue gestada en Monesterio, en Badajoz, y que este mismo mes, forma parte del cartel del prestigioso Festival de Jerez.





