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Hillel Kogan SusyQ

Queridos árabes…

Debuta en el Festival Grec, de Barcelona, este creador israelí con su satírica propuesta We Love Arabs, en la que habla de asuntos políticos candentes para Israel

Estudiante de la Bat Dor Dance Studio de Tel-Aviv y la Merce Cunningham Dance Studio, de Nueva York, el coreógrafo israelita Hillel Kogan comienza su carrera profesional en la Batsheva Youth Ensemble (95-96), seguidamente baila durante dos años en la compañía suiza Nomades y en el Ballet Gulbenkian de Lisboa desde 1999 hasta su inesperado cierre en 2005. Tras esta etapa de interprete en Europa vuelve a Israel ese mismo año como asistente de Ohad Naharin, director de la Batsheva, y repetidor del Youth Ensemble hasta el verano 2016, periodo en el que se vuelca a la técnica Gaga que enseña en diversas compañías. Actualmente es curador del Batsheva Host y prosigue su trabajo como coreógrafo independiente. Tras 20 años de creación y gracias al gran éxito internacional de su última obra We Love Arabs (2013) se le podrá ver por primera vez en España, debutando en el prestigioso Festival Grec de Barcelona. Se trata, anda menos, que de la historia de un coreógrafo judío ansioso por compartir el escenario con un bailarín árabe.

¿Qué le empujo a salir de Israel para hacer sus estudios en la Merce Cunningham Dance Studio de Nueva York?

En aquel entonces las técnicas modernas que primaban en Israel eran la danza expresiva alemana y la tecnica Graham, con una parte emocional que a mi no me interesaba. Estaba fascinado por la danza moderna francesa, y como ésta estaba muy influenciada por la técnica Cunningham, pensé que era lo que buscaba.

¿Y lo fue?

Sí, me ofrecieron quedarme en la escuela seis meses y en paralelo bailar con la joven compañia de Cunningham pero aunque su técnica me gustaba no puedo decir lo mismo de sus coreografías. Sentía que la danza que se hacia en Europa me daría mas, el abanico de coreógrafos que ofrecía cada compañía era mucho más amplio.

Era intérprete del Ballet Gulbenkian de Lisboa cuando llego su drástico cierre.... 

Ya hacía siete años que trabajaba en la compañía, tenía 31 años, pensaba que había encontrado mi lugar y que haría mi vida en Portugal… el cierre fue una enorme sorpresa, un gran golpe, pero rapidamente comprendí que era una oportunidad porque al fin iba a poder pararme a reflexionar sobre mi futuro en la danza.

Pero a pesar de llevar tantos años fuera de Israel en seguida surgió la invitación de Ohad Naharin

Yo nunca perdí el contacto con Ohad, bailé muchas de las piezas que remontó en el Gulbenkian, además de haber sido bailarín dos años en la Batsheva Youth. Tuve la suerte de que me ofrecieran  ser repetidor de la compañía joven  y que Ohad buscara un asistente justo cuando el Ballet Gulbenkian anunció el cierre.

¿Qué le ha hecho decidir dejar Batsheva?

El enorme éxito de We Love Arabs y el hecho de que la agencia francesa Drôle de Dames me propusiera encargarse de mis giras. Desde el verano 2016 dejé de trabajar como asistente y repetidor de la Batsheva Youth pero sigo trabajando con ellos, ahora soy curador del Batsheva Host al que traemos 10 espectáculos por año, mayoritariamente de antiguos bailarines de la compañía. También he dejado la programación del Curtain Up festival (2015 y 2016) en el que se muestran únicamente estrenos de coreógrafos israelitas emergentes y se acompaña durante 6 meses el proceso de creación de cada artista. Eran puestos que me tomaban un tiempo que ahora quiero consagrar a mi trabajo de coreógrafo independiente.

¿Qué ingredientes diferencian We Love Arabs de sus trabajos anteriores? 

Claramente su teatralidad, es una obra que utiliza el texto para hablar del mundo de la danza y toma como excusa la política para hablar de ella.

¿Cuándo será el estreno de su próxima obra?

Será a finales de agosto en Tel-Aviv, llevo seis meses trabajando en ella y ya tengo casi la mitad acabada. Es una obra muy física, habla de cómo la sociedad ve la cuestión de la juventud y la vejez en la danza según que seas hombre o mujer. En escena somos una joven bailarina israelita de 22 años y yo, con 43. Quiero cuestionar el punto de vista patriarca, masculino, primitivo de los hombres respecto a la mujer y hacerlo a través de los estereotipos que la sociedad ha impuesto a la danza: la mujer joven, delgada, bella, erótica, el hombre virtuoso, fuerte y fibroso.

We love arabs. 9 y 10 de julio en el Festival Grec de Barcelona. www.grec.bcn.cat  

Texto_DAVID RODRIGO Foto_DR

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